Corrían los años 90, y entre los múltiples raperos gringos que aparecían cantando historias de suburbios y mujeres, apareció un moreno argentino engrupido con la onda africana. ¿Quién es este tipo? se preguntaron muchos. "Africano sudamericano, canta conmigo, canta hermano" o el pegajoso "Y salta, y salta" que seguramente muchos bailamos y saltamos desenfrenadamente en las fiestas, revolucionó al público latino, vendiendo miles de discos en diversos países, alcanzando disco de platino en Argentina y Chile.
Lo que pocos saben es que King Africa sigue con sus temas bailables. Pero ya no es el mismo. Literalmente. Y es que el primero era más atractivo y carismático que el segundo.
A fines de los 90, los productores (responsables de otros cantantes prefabricados y dueños de la
marca King Africa, por decirlo de algún modo)
quisieron hacerlo pasar por el mismo personaje, cuando
Martín, el primer "King", el de los éxitos radiales internacionales, tuvo diversos problemas con los productores y ellos decidieron reemplazarlo por Alan Duffy. El cambio se trató de hacer tan disimuladamente, que
la mayoría pensó que el argentino sólo había subido de peso, ya que los rasgos físicos entre uno y otro son similares. El tema se ocultó a tal punto, que cuando se busca información, en muchas biografías (hasta en
Wikipedia) tienen a Duffy como el único y original, y los archivos de videos que se encuentran en la red dan cuenta casi exclusivamente de este extravagante gordito que canta canciones

de doble sentido.
A manera personal, y viendo algunos videos del "original" y de la"copia", el primero era más divertido, lleno de ritmo y energía. El segundo, un mero chiste. Un personaje famoso en España, que apenas se mueve, disfrazado con atuendos ridículos y canciones copiadas de éxitos probados.
A modo de anécdota les puedo contar que yo vi a Martín en vivo (Sí pues, si la noventera-kitsh no nace, se hace! :P) Verano del '95, luego de mis vacaciones, King Africa y sus afro bailarines se presentaron en la disco top del momento, Broadway. Para qué les cuento, salté ininterrumpidamente como hora y media, y después las piernas no me respondían. Tuve que quedarme sentada el resto de la noche. Claro que no me importó, yo era adolescente y quería bailar sólo con el Rey ;)
Quizás los más cercanos a Martín, el verdadero King Africa, saben de su paradero. Para los que bailamos con sus temas, el Rey es uno solo.
Esta historia tiene muchas aristas ocultas... to be continued...